jueves, 11 de mayo de 2017

ENTRE PAPELES Y FRONTERAS


28 de ABRIL – 11 de MAYO (DOGUBAYAZIT) O KM

Esta semana no os puedo contar muchas cosas nuevas, o por lo menos en cuanto a lugares nuevos se refiere. Básicamente porque no me he movido del Kurdistán, o mejor dicho de Dogubayazit.

Dogubayazit se trata de una ciudad fronteriza, a 30km de Iran, y muchas de sus calles son un cúmulo de arena, polvo y suciedad. La primera impresión es la de una ciudad sin personalidad, sucia y medio derruida, atosigada por el numeroso tráfico que se dirige hacia Irán y camino contrario. En un primer momento me impresionó negativamente. 



Pero según pasaron los días y fui descubriendo su centro urbano, sus rincones, sus puestos de comida de los que me hice fiel visitante,la vidilla del día a día… la ciudad fue tomando otro color y ya nada me parecía ni tan gris ni tan feo ni tan peligroso. Como hasta ahora, ningún problema con nadie, ningún susto, ningún contratiempo serio. Según pasaban los días y la gente me seguía viendo por aquí, se creaban más contactos, más conversaciones que me iban haciendo el día a día más entretenido.






Algo que me ha llamado la atención mucho en toda esta zona del Kurdistán es el gran número de niñ@s que ves trabajando o entretenidos en las más variadas ocupaciones. Una vez dejé Erzurum, comencé a ver muchos menores trabajando en el campo. Me imaginé que como en muchos otros países, los menores en vez de ir al colegio, se quedan en el campo o en casa ayudando a sus padres. Pero en los pueblos y ciudades sucede lo mismo. Niñ@s trabajando en restaurantes, tiendas de cualquier servicio, peluquerías, cargando, descargando, buscándose la vida en la calle, vendiendo clinex,… Bastante chocante, pero fiel reflejo de la situación actual de una comunidad con muchas necesidades. 


Llegué a Dogubayazit el 28 de Abril, hace ahora dos semanas. Me habían enviado el pasaporte desde Madrid hacía ya una semana así que esperaba recibirlo en unos días y poder entrar a Iran a principios de Mayo. Pero como pasa muchas veces con los planes, se fueron al traste en un suspiro.  Varios puentes en Madrid, otros en Turquía, la lentitud de correos y la retención del pasaporte por parte de la policía en Estambul han hecho que a día de hoy aún esté en el Kurdistán. 
Pero no por mucho tiempo!! Esta mañana me ha llegado al fin y mañana sí que sí (cruzo hasta los dedos de los pies) entro a Irán. 


No tenía planeado quedarme tantos días aquí, entre otras cosas porque no hay mucho que hacer, pero como he dicho muchas veces, hay que adaptarse, ser flexible con lo que te depara el camino, ver siempre el lado positivo... ¡¡A tomar de mi propia medicina!! 

Después del primer bajonazo cuando me enteré de mi obligada espera, hice un plan de emergencia ¡¡¡"¿Qué voy a hacer aquí tanto tiempo?!!!" 

Y me propuse los siguientes planes:

-         - Visitar el palacio/fortaleza/mezquita de Ishak Pashá, en la colina del monte Ararat.






-         - Pasear por Dogubayzit, tomar cay, visitar sus bazares, probar su gastronomía,…



-           

-         - Poner al día el Blog, actualizando lo que estoy haciendo estos días así como todo lo relacionado con los avances realizados ya en Nepal (Echad un vistazo a PROYECTOS EN NEPAL/COLABORA)

-     - Hacer alguna visita a Alican y su familia, con los que pasé los primeros días, pero la barrera del idioma es algo que con el paso de los días se convirtió en un problema. Decidí por lo tanto venirme a Dogubayazit, que es una ciudad más barata y donde dejé la bicicleta y alforjas, e ir de vez en cuando a Igdir a reunirme con él.

-         - Escribir un par de cuentos que me llevaban tiempo rondando en la cabeza.

-        - Leer, leer y leer.  Ahora estoy enganchadísimo a “León el afriano” de Amin Malouf. 

-         - Comer sano y coger algún kilo extra para el viaje.

-         - Descansar para ver si se me pasan algunas molestias que arrastro en una pierna desde hace varias semanas.

Así que durante los días que he estado aquí apenas me  aburrido un segundo. Era consiente que en un futuro me acordaría con humor de este alto en el camino y quería recordarlo con una sonrisa. Es verdad que ha sido inevitable tener momento malos, de bajón, por estar solo y viendo cómo el viaje se retrasaba pero tenía que mantener la calma y el buen humor. Lo más duro era no saber cuánto tiempo iba a tener que esperar, esa incertidumbre que incluso me hizo pensar en regresar a casa y sacarme un pasaporte nuevo..uffff...

Pero ya está todo resuelto. Ahora mismo lo preparo todo y mañana a primera hora me voy hacia la frontera con Irán. Que ya hay ganas!! El siguiente post será desde la antigua Persia, país mucho más que milenario, con una cultura antiquísima, una historia muy interesante y una actualidad muy controvertida. Este mes son las elecciones así que las viviré desde su matriz. Os iré contando todas las aventuras y desventuras que viva en este país que encontró en Alejandro Magno el fin de su expansión a occidente. De no haber sido así en vez de habernos contado la historia los griegos lo hubieran hechos los persas y a saber dónde y cómo estaríamos ahora.

Hasta de dentro de un par de semanas!!
Sigo el camino...
























lunes, 1 de mayo de 2017

IRAN A LA VISTA!!

Buenos días!!

Comenzar pidiendo disculpas a tod@s l@s que esperáis diariamente mis publicaciones en el blog. Durante esta segunda etapa no voy a poer escribir semanalmente ya que es complicado encontrar wifi y más aún dónde conectar el ordenador y sentarme a escribir tranquilamente. Mi idea es publicar cada 15 días o 3 semanas. Quiero hacerlo con gusto, tranquilamente y no que se convierta en una obligación. Espero lo entendáis.

También me gustaría agradeceros que la entrada que publiqué hace unas semanas haya tenido más de 900 visitas. Aún así me gustaría que hubiese algún comentario más. 
Estaría genial que pudieseis dar vuestro parecer sobre aquello que os llame la atención, aportar algún dato más que haya omitido, corregirme con lo que no haya explicado bien,... es decir, hacer más completo este blog de viaje. Os animáis? 

Y venga, continúo con el viaje. Dónde me había quedado? Ah sí, mes de Abril del año 2017. Recuerdo que por aquel entonces yo me encontraba por la Anatolia Central, con Polaris como compañera fiel de aventuras cuando.... (fiuuuuu.....sonido de viento y face out a oscuro... ;-)

16 de ABRIL – 24 de ABRIL (SIVAS – ERZURUM)  460 KM

Hoy madrugo con la victoria del Evet de Erdogan. Durante buena parte de la noche no se ha escuchaba otra cosa que los claxons de decenas de coches celebrando la victoria y las proclamas en favor del Evet (o eso me imaginé al juzgar por el sentir animoso de los gritos). El Evet ha obtenido el 51,5% del escrutinio, suficiente, pero es muy significativo que el Hayir haya ganado en 7 de las 8 ciudades más grandes de Turquía (Estambul, Ankara, Izmir, …). Aquí donde me encuentro, Sivas, el Evet ha obtenido un 71% de los votos así que andan de fiesta, exaltad@s.

Yo desayuno tranquilamente y “arranco” camino a Erzincan. Salir de la ciudad no me supone ningún problema. Hasta el día de hoy, están muy bien señalizadas las entradas y salidas de las ciudades, y pronto me encuentro a varios kilómetros de Sivas. Hace buen día y el descanso se nota. Ruedo a gusto y el día lo disfruto pensando en mis cosas y viendo las montañas nevadas  a las que me voy acercando.




Cuando más a gusto me encuentro oigo un frenazo lejano, miro hacia atrás y veo a un BMW dando vueltas de campana. Está como a 500m y me quedo helado, no puedo mover un dedo, solo estar alerta de que no se dirija hacia a mí. Golpea la mediana y pasa al otro carril. El coche queda dado la vuelta. Pasan unos segundos hasta que puedo reaccionar. Aparecen varios coches que paran y salen a ayudar a quien va dentro del coche. Sale un tipo con la cabeza sangrando. Se va parando más gente y yo me doy cuenta que allí no pinto nada más que dar el toque exótico y no es momento de llamar la atención. Me monto en la bici y sigo mi camino. Estoy nervioso, asustado y ya no canto ni miro las montañas. Solo pienso…

Unas horas más tardes decido que ya vale por hoy de pedalear. Veo un pueblo alejado y me dirijo a él. Se trata de un pueblito semiderruido y nada más llegar le pregunto a un vecino a ver si puedo poner la tienda y dormir esa noche ahí. Me dice que sí pero cuidado con los perros pastores. Apuntado. Al poco comienza a llover y me resguardo en la puerta de una casa. Hace mucho viento y sigo con el run run del accidente. Veo miradas raras de gente que pasa a lo lejos, -me estoy comiendo la cabeza-, pienso. Al rato un coche de policía. Salen dos uniformados y me gritan que baje donde se han detenido. Me preguntan que qué hago allí. Uno de ellos chapurrea inglés así que le puedo decir que viajo en bici y busco un lugar donde dormir. Me piden la documentación (solo tengo el DNI ya que el pasaporte...es una larga historia. Lo recogeré en Igdir). Me han cogido el librito donde escribo mis cosas y no paran de preguntarme lo que está escrito. Les cuento cualquier película. Hacen unas llamadas. Me dicen que saque lo que tengo en las alforjas. Pues venga. A sacarles la tienda, el saco, el gallumbo podrido, el hornillo,… Parecen que se van convenciendo y relajando. Hacen otras llamadas. Me devuelven la documentación y el libro y me cuentan que habían recibido una llamada de alguien del pueblo, que estoy en un lugar algo “especial” y que si no me importa que me vaya a dormir fuera del pueblo. Pues vale, sin problema. Ya es la segunda vez que me invitan cortésmente a salir de un pueblo, así que le estoy cogiendo el gustillo. Monto todo en Polaris y me alejo unos kilometros hasta que encuentro una campa con unas buenas vistas (y yo queriendo dormir en unas ruinas!! Venga ya!!). Espero a que se haga de noche, monto la tienda y al saco a leer. Se me ha quitado hasta el hambre así que esta noche me acuesto sin cenar, castigado!!!


Madrugo y salgo pronto del pueblo. Me encuentro con niñ@s yendo al colegio con sus madres, les saludo con un Merhaba y se oye el viento…fiuuuuu…… Pues vale, era el pueblo de los “especiales”, tal vez sea cierto. Estoy a 3 km de Zara y decido ir allí a desayunarme un buen Kahvalti. Esto es otra cosa. L@s niñ@s me saludan, corren detrás de mí, se ríen. En el bar me preguntan cosas,… Vale, parece que se me está quitando el complejo de hombre del saco. Me entero que en Zara, ciudad fundada en el siglo XII, muchos comerciantes tuvieron que quitar el nombre de "Zara" de sus negocios (como por ejemplo de una tienda de gafas, otra de tractores,..). Imaginaros quién les denunció. Pues sí, perdieron el juicio y ahora no pueden usar el nombre de su ciudad en sus negocios. Cuando me preguntan que de donde soy les digo que de Santurtzi, muy lejos de Galicia. Y que no me llamo Amancio!!! (Obvio, no estaría con mi bicicleta por el mundo ;-)

Salgo de Zara encantado y con el estómago en condiciones. Pero nada más salir, un viento horrible de frente. Paso luchando contra él casi 40km y varios puertos de montaña que se me hacen muy duros, entre otras cosas porque no se ve nada a mi alrededor. Parece que en cualquier momento va a caer una torment…tic tac tac…empieza el chaparrón. Varias horas más tarde, no puedo más, el viento me ha pasado factura y estoy helado. Paso por un pueblito y encuentro una habitación barata. Ahí me quedo. Y qué buena decisión. Aprovecho la tarde para secar la ropa, descansar, escribir, llamar a la familia, ver llover, dar una vuelta por el pueblo y meterme pronto a la cama que al día siguiente quiero madrugar.

Me levanto y sale el sol. Pronto estoy sobre la bici y me alegro de la decisión que tomé de quedarme en ese pueblo. El paisaje es sobrecogedor. Montañas enormes nevadas a mi alrededor. La primera parte del día es dura, ya que solamente asciendo, pero es probablemente el día que más disfruto sobre la bici. Un sueño estar rodando por estos parajes. Carreteras infinitas, algunas de ellas con unas pendientes que se te quita el hipo, y con la única interrupción de los camiones, siempre presentes en las carreteras turcas. Una vez arriba del puerto, toca bajar, nada menos que 12 km que disfruto como un enano, sin dar pedales y eso sí, abrigado hasta los dientes.







Cuando atardece y ya estoy saturado busco un lugar apartado en una campa, me hago unos macheroni al pomodoro y me voy a dormir. Día espectacular, así sí puede dormir uno a pierna suelta.


Madrugo como de costumbre. Hoy también es etapa de montaña pero la recompensa es que llegaré a Erzincan y pasaré la noche donde un chico de warmshowers, que no es poca motivación, la verdad. El día transcurre como el anterior, con buen tiempo, paisajes nevados y muy buen ánimo. A las 3 llego a Erzincan, una ciudad de 100.000 habitantes rodeada de montañas y con bastante ambiente. Como hasta las 5 no he quedado con Ibrahim, me tumbo en un parque, como y hasta me echo una siesta. Luego me dirijo a casa de este chico, me ducho, dejo las cosas y salimos los dos a dar una vuelta por la ciudad. Le acompaño a hacer unos recados y vamos a cenar. Luego a tomar un café y dar otro paseo. Es un chico joven que trabaja en el aeropuerto, y que se le pone una cara de pena enorme cuando le saco el tema del referéndum. Según me cuenta, Erdogan tiene mucho poder y la oposición no está a la altura, está desorganizada y la gente no confía en ella. Para ganar A Erdogan hay que ser muy inteligente y hacer las cosas muy bien, y no son bazas que haya sabido usar la oposición. Comenta que durante la campaña decían que si ganaba el Evet iba a mejorar la economía, pero en el programa no había ninguna propuesta específica de cómo lo iban a conseguir. Y además que la mayoría de los que están en el poder no hacen más que robar. Es un país único en el mundo, me dice. -Oh oh ohh espera muchacho, no te emociones. Único en el mundo?- Espera que te voy a enseñar las noticias de Hispania..upsss…mira, corrupción por aquí, por allá,… ¿Y quieres que te hable de las propuestas de los partidos políticos? Cierto que no tenemos a un islamista tratando de ganar más y más poder pero sí a una multitud de jetas, que no estoy seguro lo que es peor..
  
Nos vamos a casa más hermanados si cabe y pasamos parte de la noche escuchando música y viendo un partido de la Europa league, que juega el Besiktas, hasta que empiezo  bostezar (Como el juego vistoso y alegre del Athletic, pocos) y me voy  dormir.



Al día siguiente hay que madrugar, Ibrahim entra a trabajar a las 8, así que a esa hora ya estoy haciendo kilómetros. Hoy no sé por qué pero empiezo algo desmotivado. No encuentro la ilusión de estar en la bici así que decido poner en modo off mi cabeza y mover las piernas. El viento nuevamente hace su aparición. Y como nunca, oye. qué manera de soplarme en la frente (cada vez más amplia). Las primeras horas terribles. Luego por arte de magia, paso un túnel (una de las cosas que más odio cuando ando en bici) y el viento desaparece por arte de Juan Tamariz.



Llego hasta uno de los nacimientos del rio Eufrates y ruedo a su vera durante multitud de kilómetros. Me cuesta bastante encontrar un sitio apartado donde poner la tienda pero finalmente lo encuentro, tal vez sea el mejor lugar que haya encontrado en todo el viaje, campa fuera de vista ajena, y junto al Eufrates, lo que me causa una especial ilusión. A las 7 de la tarde estoy dormido y claro, para la 1 de la mañana ya he dormido 6 horas y me despierto como con ganas de moverme. Pero eh!!! Dónde voy!! Venga a leer un rato y a volverme a quedar dormido. Finalmente me levanto a las 6 y entre estirar un poco, desayunar, montar las alforjas, las 8. Buena hora para comenzar el día.


Como ya había visto en la previsión del tiempo, hoy y mañana viene temporal. Como voy muy bien de tiempo (si todo va bien y me envían el pasaporte a tiempo, no puedo entrar en Iran hasta el 1 de Mayo) decido quedarme esta tarde y mañana en Tercan, un pueblito de 6.000 habitantes, con dos callecitas principales y donde todo el mundo parece tener un tractor. Paso estos días dando paseos, escribiendo, merodeando por las calles y siendo observado allá donde vaya. “Hey, mira, un forastero!!”

Hoy es lunes 24 de Abril y al montar en la bici me doy cuenta que hace exactamente un año, comencé el viaje y hace 2 años del terremoto de Nepal. Han pasado muchas cosas desde ese día y si miro atrás han sido dos años muy bien aprovechados. Que siga así! Vamos Polaris, que Nepal espera!!

Hace un día fabuloso y solo tengo que tener cuidado de no quemarme, así que protección para la cara y los labios. A mediodía paro en un pequeño pueblo y veo en unas sillas a una pareja de mochileros. Son un chico turco y una chica bulgara que vienen desde la India en autostop. Estamos hablando un buen rato. Al decirles que planeo llegar a Erzurum, me dan el contacto de un amigo suyo. Le mandamos un mail y al rato ya tengo casa donde quedarme a pasar la noche. Me encanta! 



El camino es ameno debido a los paisajes que contemplo mientras ruedo pero el día es largo y los ultimos 20km entrando a la ciudad se me hacen eternos, Erzurum es la ciudad más grande de la Anatolia oriental con cerca de 400.000 habitantes. Debido  que se encuentra a 1800m de altitud en invierno las temperaturas suelen caer a -40ºC (y no se trata de una bilbainada. Es una información contrastada con varias fuentes fidedignas ;-). Nada más entrar observo que es una ciudad con mucha juventud, hay varias universidades reconocidas, y al igual que Eskisehir, ciudad que conocí en mi anterior viaje, se trata de ciudades con muchos movimiento estudiantil, mucha vida en la calle y un cierto toque de vanguardia. Luego podré saber que esta percepción no es del todo real, ya que durante muchos meses hace tanto frio que la gente va de casa al trabajo o a estudiar y vuelta a casa. Me imagino que no será para tanto no??  
Aprovechando que se ven muchas cafeterias (algo no muy típico en Turkia, donde el deporte estrella es beber cay/te) entro en una de ellas y disfruto un café de calcetín de categoría.

Voy a la casa de Ahmet, no sin antes haberme hecho un pequeño lio sobre las indicaciones que me da. Es un estudiante de ingenieria que vive con 2 amigos más. Es llegar y tener la cena puesta. Pronto llegan otros amigos a verme. Gente joven que habla inglés, muy atenta y divertida con la que se puede hablar de todo y con la que disfruto una muy buena velada. 




25 de ABRIL – 30 de ABRIL (ERZURUM - IGDIR)  280 KM

Después de desayunar tranquilamente con uno de los compañeros de piso de Ahmet y hablar largo y tendido sobre Ataturk entre otros temas, es hora de emprender camino hacia el Kurdistán. Con este asunto hay mucho recelo, ya que la mayoría de los turcos te dirán que el kurdistán no existe, que todo es Turquia. Hay que ser bastante cauto con quién hablas y cómo te refieres a los kurdos. A partir de este punto nunca sabes si estás hablando con un turco o un kurdo  y cuáles son sus ideas sobre el tema así que es mejor no adelantarse y esperar a que la otra persona haga un comentario sobre sus raíces, origen o ideas políticas. 

Nada más comenzar a dar pedales alguien me toca la espalda. Me doy la vuelta y veo a otro cicloviajero. Es Stephane, un frances que viene en bici desde Estambul dirección China y con el que pedalearé los siguientes 3 días. Él viaja muy ligero de peso, sin tienda de campaña, ni saco, esterilla, hornillo ni comida. Suele dormir en hoteles o con la red de couchsurfing. Por lo tanto lleva mucho más organizado dónde va a dormir a las noches, cosa que yo, hasta que no anochece no suelo planear. Ambas opciones son buenas. Pienso que él va a ir mucho más rápido que yo por ir más ligero de peso pero la verdad es que vamos al mismo ritmo. El próximo año me apunto a la Vuelta al Pais Vasco!



A pesar de todos los kilometros de la etapa, el día se pasa volando. Estamos todo el camino contándonos cosas de nuestros viajes y gracias a que el viento viene a nuestro favor (¡qué pronto le echaremos de menos!) y a que la carretera es totalmente llana sentimos que ha sido un día muy llevadero. Horasan es un pueblo pequeño donde ya se observan muchos cambios. Algunos dirán que es Turkia, pero no se parece mucho a ella. Claramente se observa que es una zona mucho más pobre, muchas calles están sin asfaltar, la basura predomina en sus calles de arena y las casas de las afueras están hechas de adobe,exceptuando algunas afortunadas de ladrillos. Nos llama la atención ver que en un solar donde hay unos obreros construyendo una casa de dos pisos hay dos tipos con metralletas, vigilando. Upss... 

Llegamos al pueblo y nos dirigimos a la casa del profesor (así se llama el sitio donde duermen los profesores de la universidad que son de fuera de la ciudad). Se lo recomendaron a Stephan y allí que vamos. En cuanto llegamos somos bienvenidos (previo pago de unos 7 euros) y estamos felices. La verdad que no me hubiese motivado poner la tienda de campaña por esta zona, aunque luego como siempre sucede no es para tanto.

Damos una vuelta, cenamos algo y a la vuelta la policia nos está esperando. Documentación. Yo como siempre con mi DNI dando explicaciones (joder qué ganas de que me llegue el pasaporte). Dormimos en una habitación doble, y después de leer un poco, a descansar. Acordamos una hora para despertarnos ya que él suele levantarse más tarde que yo, así que llegamos a un acuerdo y listo. Es tiempo de consensos ;-)

Al día siguiente nos damos un desayuno de campeonato. Va a ser una etapa muy dura y muy larga y queremos coger fuerzas.  Además estamos algo tensos ya que nos han llegado algunos comentarios diciendo que en los próximos dos días vamos a pasar por zonas donde los chavales bajan de las aldeas a robarte, tirarte piedras y cosas parecidas. Por si acaso, yo me pongo el casco y me guardo el dinero cerca del colon. 

La salida de Horasan transcurre sin problemas. Los primeros 40 km son de subida, no muy pronunciada pero sí continuada. Me siento muy fuerte y el día es idóneo. 


Alcanzamos el paso más alto cerca de las 14:00 y cuando ya solo nos toca descender comienza un viento horrible. A pesar de estar bajando el puerto tenemos que dar pedales a tope. Sufrimos para llegar un par de horas más tarde a un pueblo a descansar y comer algo. Según nos bajamos de las bicis y entramos a comer un kebap ya tenemos a unos cuantos curiosos preguntándonos de donde somos, a dónde vamos, nuestro nombre,... 


Una hora más tarde salimos del pueblo despidiéndonos fraternalmente de un grupo de 8/10 hombres (como siempre, ya que con las mujeres es imposible cruzar una palabra).
Nos quedan solo 40 km pero debido al fuerte viento tardamos casi 3 horas en llegar. Estamos agotados pero la buena noticia es que hemos quedado con una pareja de warmshowers donde pasar la noche en Agri.



Nos vienen a buscar y nos llevan a una casa de todo lujo. Los dos son policias y por una vez, no me piden el pasaporte. Parecen muy buena gente y aunque se les nota muy a favor de la política de Erdogan, tenemos muy buena conversación. Ducha, cena y para la cama que mañana toca de nuevo etapa dura,y hoy siento mis cachabas temblorosas. Por cierto, de querernos robar o agredir por el camino, nada de nada. El 99% de la gente con la que nos hemos cruzado nos han sonreído, saludado e incluso invitado a un te. 

La etapa de Agri a Dogubayasit va a ser sin duda la más dura de mi estancia en Turquia. Salimos y nos damos cuenta que el viento viene directamente del Este y con una fuerza altísima. En las 4 primeras horas solo adelantamos 30km, y eso que tenemos que hacer 100km. Paramos a comer algo, seguimos. Tanto de lo mismo. A las 6 de la tarde paramos derrengados. 

El viento es un elemento muy curioso. Cuando lo tienes a tu favor no te das ni cuenta, solamente  cuando te perjudica. Como la vida misma. Tenemos un millón de cosas por las que dar gracias al despertarnos cada día pero no lo hacemos porque parece ser que debe ser sí por gracia divina. En cambio cuando algo nos va mal, ummm,,, qué infelices nos sentimos de repente. En más de una ocasión he escuchado que la felicidad radica en hallar el equilibrio entre lo que un@ se propone conseguir en su vida y en cómo lo consigue adaptar a lo que la vida depara. Estos días en bici, pedaleando contra el viento, he aprendido que no te sirve de nada enfadarte o lamentarte por ver cómo te retrasas y tus planes cambian. Hay que hacer unos planes, tener un objetivo claro, luchar por él con todas tus ganas, y luego, escuchar lo que la vida te tiene preparado. ¿Quién sabe? Ya veremos lo que viene...





Nos faltan 40km y en breve comenzará a oscurecer. Tenemos que decidir si buscar donde acampar los dos con mi tienda o intentar seguir aunque se nos haga de noche. Decidimos la segunda opción ya que en Dogobayasit hemos contactado con unos chicos de couchsurfing para pasar la noche y ademas yo voy a aprovechar a dejarles mi bici y alforjas mientras voy un par de dias a Igdir a por mi pasaporte. Nos conviene llegar así que adelante. Al rato un camión nos para y nos pregunta si queremos que nos lleve a algun sitio. Nos miramos y nos ponemos de acuerdo en un tris tras. Sea!! Serán mis primeros kilometros con la bici en un camión pero es lo que hay. No me lamentaré ni un segundo..

Llegamos a la ciudad a las 7.30. Estamos a 30km de la frontera con Irán y aquí se respira un ambiente peculiar. La típica imagen que uno tiene de Afganistán, pues eso. Eso sí, estamos justo en las faldas del monte Ararat el más alto de Turkia con más de 5000m y donde cuenta la leyenda que reposó el Arca de Noé. En casa de estos chicos estamos de maravilla. Trabajan en la frontera, en aduanas y no están muy felices en esta ciudad ya que ellos son de Ankara y Antalia, lugares bastante más tranquilos y remomendables. Pero el trabajo es lo que tiene. Compartimos música, películas, cocinamos una pasta y a descansar.

Al día siguiente después de desayunar, llega el momento de despedirme de Stephan. Él cruza hoy la frontera con Irán y yo debo ir a Igdir,  50km de donde estoy, encontrarme con la familia de Arslan (un chico que vive en Bilbao pero cuya familia es de aquí), recoger mi pasaporte con el visado iraní y regresar a Dogubayasit a por mi bici. Sin olvidarme de sacar un montón de pasta ya que en Iran (donde calculo estaré mes y medio) no se puede sacar dinero ni pagar con tarjeta, así que venga, quién da más!! 


Dejo la bici en casa de estos chicos y me voy en busca del autobus a Igdir. Todo es de película, el ambiente, las calles, las miradas. Por lo menos estoy sin la bicicleta y gracias a este mostacho turco-kurdo-iraní que me he dejado se puede decir que no doy tanto la nota. 

El recibimiento es inmejorable. Viene a buscarme Alican, vamos a comer y luego a dejar mis cosas en una casa que tiene en los terrenos de sandías, manzanas, nectarinaas, trigo, cebollas,...que cultiva. El es ingeniero agrónomo y un aférrimo kurdo. Eso sí, ni una palabra de inglés así que nos entendemos como los indios y gracias al diccionario kurdo que me preparó Jone antes del viaje! Pasamos varios días conociendo sus terrenos, hablando de la situación actual del kurdistán, su relación actual con Turquía, con Rusia, con EEUU,sus esperanzas futuras,... También coincide que hay una boda en el pueblo así que puedo acudir como invitado de honor a la celebración. Un auténtico espectáculo del que colgaré algún vídeo en facebook. (Un fiestón a lo grande, y ojo, sin una gota de alcohol. Me encantó ver disfrutar a la gente sin la necesidad de estar borrachos para bailar y bailar y reir y bailar).





Al ser festivo el 1 de Mayo (en los trabajos de la administración se entiende, porque el resto de gente trabaja como un día cualquiera) no puedo recoger el pasaporte y el lunes y m quedo u día más que aprovecho para ir a Dogubayasit de nuevo y aprovechar para conocer la ciudad y terminar de escribir esta nueva entrada del blog.

Así que estoy a uno o dos días de entrar en Irán y dejar atrás Turquía, país de contrastes en el que he vivido experiencias que me quedarán grabadas para siempre. Lo que más me gusta es haber roro con los estereotipos preconcebidos antes de llegar al país y haber podido hacer tantas y tan buenas amistades.

Me gustaría resaltar ante todo su gran hospitalidad. Son numeros@s los que te invitan a dormir en sus casas o terrenos pero tan numeros@s son los que viviendo en ciudades y pisos, son activ@s en cuentas de hospedaje como warmshowers, couchsurfing y otras páginas de hospedaje gratuito de facebook. Cuando alguien te aloja en su casa, tu dinero no vale. Nadie te va a aceptar nunca nada, ni una galleta ni una manzana. Imposible discutir. Estás en su país, en su casa, y ellos corren con tus gastos. 
Tampoco me ha parecido un país peligroso. En los casi dos meses que he pasado en el país no he tenido, exceptuando un momento, ninguna sensación de peligro. Cuando llegas a algunas ciudades solía apoderarse de mí cierta sensación de intranquilidad, pero era más por el temor a lo desconocido que por la peligrosidad en sí misma.

Sí me ha parecido en cambio un país muy rico culturalmente, con muchos contrastes en cuanto a tradiciones, orígenes, cultura, geografía y señas de identidad. A todos ellos les une la religión (y Ataturk, por supuesto). A partir de ahí, Turquia tiene mil y una caras y otras tantas opiniones acerca de su pasado, de su jefe de estado, los kurdos, los islamistas radicales,... Según donde te encuentres, cada uno tiene su opinión. Pero ante todo, es un pueblo muy curioso por el que viene de fuera y muy respetuoso, que estoy convencido, es la baza principal de todas las personas y por lo tanto de todas las culturas. Si me quedo con una pega, es el poco contacto, casi nulo, que he podido tener con las mujeres. Exceptuando en las grandes ciudades y con una parte de la población (jóvenes y con una visión de la vida más parecida a la mía), ha sido imposible mantener una simple conversación con la mayoría de ellas. Muy a menudo ni un saludo. Los días que estuve con Jone en Capadoccia era más fácil al estar con otra mujer, pero a un hombre solo, en la mayoría de los pueblos, solo le hablan los hombres. Una pena porque yo quería saber su forma de ver el país, la política, las costumbres, ... y no ha podido ser. Me conformo con haberlo podido hacer en Estambul o Ankara con las parejas que me alojaron de warmshowers, que me sirvieron para aprender y ampliar mi visión de este país y del mundo en general.
Es mi impresión, tal vez algun@ de vosotr@s que habéis viajado por Turquia regresasteis con otra. Contadla!! 


Yo me voy despidiendo hasta la próxima entrada. Será desde Irán, país que absolutamente todo el mundo QUE LO HA VISITADO no para de hablarme maravillas. Veremos lo que encontramos mi querida Polaris y este que escribe y a ratos, pedalea ;-)

Hasta pronto!








































domingo, 16 de abril de 2017

LA SEGUNDA ETAPA HA COMENZADO


MERHABA/KAIXO/HOLA A TOD@S!!

Hoy es 16 de Abril y hace más de dos semanas que comencé esta segunda etapa del viaje, Ankara - Nepal, ahí es nada. Ahora mismo me encuentro en un hostal de Sivas después de haber recorrido más de 500 km desde el día que salí de Ankara, y el que me encuentre en un hostal tiene una buena explicación. Hoy es el referéndum constitucional aquí en Turkia, y por lo que pueda pasar, he decidido acomodarme tranquilamente y vivir día tan significativo desde una perspectiva de sosiego y calma. 

Durante estas semanas he vivido muchas y variadas experiencias  y espero poder contaros algunas de las más especiales. Allí voy!

LOS DÍAS PREVIOS AL VIAJE

Los preparativos de esta segunda etapa, al igual que sucedió con la primera, han vuelto a ser un cúmulo de contratiempos y altibajos emocionales. Siempre parece que no tengo nada listo, que el tiempo me come, que habrá mil cosas que no podré preveer... Y en cierto sentido, eso es lo bueno del viaje. Cuanto más flexible sea ante lo que me espera en el camino, mucho mejor. Sí, la teoría me la sé,...

Algunos detalles a comentar:

- Esta segunda etapa se va a complicar bastante con todos los asuntos burocráticos y obtenciones de visados y permisos. Cruzo dedos y pongo mi mejor sonrisa.

- Teniendo en cuenta las diferentes climatologías que encontraré en estos meses me he comprado un paraguas gorro, unas chancletas con suela de borreguillo y un albornoz de manga corta pero como no me cabían en las alforjas (he priorizado por el jacuzzi plegable) no creo que lleve tales accesorios. Sí en cambio un chubasquero de los de verdad. Nada de bolsas de basura como en el primer viaje.

- Me voy sin GPS. Como me dijo Zigor, cicloviajero sin un pelo de tonto, "...si algo te está diciendo que no, hazle caso". Ese ha sido el caso de mi GPS. En mi primera etapa lo usé un día. Me perdí. En este parón me ha dado más contratiempos que otra cosa, así que lo dejo en casa, y a la vuelta, lo vendo. ¿Algún interesad@? Con la buena publicidad que les hago, seguro que Garmin me acaba patrocinando..
                              
- Llevo diccionarios de Turco, kurdo, persa, ruso, chino, indio y nepalí. A la vuelta, si emito hiatos, sinestesias, onomatopeyas y palíndromes no me lo tengáis en cuenta. Estoy desenganchándome.

- Cada día que pasa, me siento más enamorado de este viaje y su propósito final, aunque los miedos aumenten y sus sombras empañen a menudo las alegrías que encuentro al llevarlo a cabo. Soy por naturaleza cabezón, que no cabezudo, y sigo fiel a mi sueño.

Así que como veis, los días previos estuvieron cargados de preparativos, despedidas (me estoy haciendo un poco enemigo de ellas), y una pedazo cena con toda mi familia y gente querida. Hasta pronto!!!



31 DE MARZO – 2 DE ABRIL (ANKARA)

Me acompañan al aeropuerto mi aita y mi primo Felipe. Ningún problema para embarcar a Polaris, que se ha tomado una dormidina, y tiene un viaje de los más placentero.

El vuelo hace escala en Estambul y tengo una hora para hacer el cambio de avión. Como el primer vuelo sale tarde, mi tiempo se reduce a 30 minutos. Corre Forest, CORRE!!!!!! Y así lo hago, corro, sudo,pregunto, suplico me dejen pasar por puertas de embarque, giratorias, secretas, hasta que finalmente.... pierdo el vuelo a Ankara. Empezamos bien, muchacho. Lo primero, secarme el sudor, engalanarme un poco estos pelos y dirigirme  la ventanilla de Turkish Airlines. Ohhh sorpresa, no hay ningún problema, les consta el retraso de mi primer vuelo y me acomodan en el siguiente vuelo a Ankara, en apenas hora y media. Me paseo triunfal por la terminal, saludo, hago reverencias, ademanes y me encuentro tan a gusto que por poco pierdo el vuelo de nuevo.

Llego a Ankara algo tarde y se retrasan muchísimo en traerme a Polaris. Una vez con todas mis pertenencias en mi poder tomo un autobús que me lleva hasta el centro de la ciudad y allí me está esperando Oguz, un chico que he conocido en Warmshower y que me acogerá hasta que emprenda el viaje. (Recordaros que warmshowers es una comunidad internacional de cicloviajeros  que ofrecen su casa para alojar a otr@s compañer@s que andan viajando por el mundo. En el primer viaje lo usé en un par de ocasiones y en esta segunda etapa también será así).

¿Y qué os podría decir de Oguz y su mujer Busra? Pues que han sido unos maravillosos anfitriones. El día que llegué era ya de noche así que fue llegar, cenar algo y a la cama, pero los dos días siguientes que estuve con ellos los disfrutamos haciendo mil planes. El sábado me llevaron de turismo por la ciudad. Yo quería ir a ver el museo de Ataturk y de allí me llevaron a el lago pulmón de la ciudad. Paseo, probar comida turca y buena conversa entre gente con un mismo interés: la bici como medio para viajar, si es lejos,mejor.






El domingo monto a Polaris, la dejo como nueva, damos los tres una vuelta en bici, les echo una mano a arreglar algunos problemas con sus Salcano, les cocino uno de mis platos estrella, sobremeseamos, hago unas compras y lo dejo todo preparado para el día que se viene, lunes 3 de Abril, el comienzo del viaje.


3 DE ABRIL – 6 DE ABRIL (ANKARA – KAYSERI: 320 km)

Arriba a las 7, desayunamos juntos y para las 8 estoy en la puerta de su casa con todo preparado para darle caña a estas piernillas. Estiro un poco, uf afffggggg ggrrruuuu ñam ñam ñam, hago 3 respiraciones Zen y adelante cachorro!!

Ankara, un lunes en hora punta es como un parque temático. De tema, ándate con ojo. Me agarro a Polaris, Polaris se agarra al asfalto y así avanzamos poco a poco hacia las afueras de la urbe. Nada de movimientos bruscos, nada de caballitos con la bici en plan llanero solitario. Solo dar pedales y salir cuanto antes de sus calles.

Una hora más tarde ya estoy en las afueras. Primer miedo superado. Según pasan los kilómetros y dejo atrás Golbasi, el ambiente se hace más desértico, me encuentro en una carretera cada vez menos transitada y así avanzo el resto del día. No tengo un destino de llegada así que a las 5 decido desviarme hacia un pueblito y allí me quedo.



Pregunto en una mezquita a ver si tienen pan, y claro, me dicen que eso en la panadería (que hay 15 km más adelante). Uf…. Se me acerca Hassan, un chaval que me invita a su casa y donde sus padres me ponen pan, unos huevos de las propias gallinas que corretean por nuestros pies y un kilo de queso fresco. Como, agradezco y me despido. 

Antes de irme veo la escuela del pueblo, vacía, y decido que me quedo ahí a dormir. Esa es mi intención hasta que un par de horas más tarde y cuando tenía ya la mayor parte de mis bártulos desperdiados por el suelo, aparece un tío montado en una mula, y al que finalmente le he bautizado como el “Joputadelamula”. Nada más verle, me digo”malo…”. Aparece, me toquetea la bici, abre una alforja, se la cierro, me pide la bici, le digo que no, y en un descuido me pilla el móvil y me dice que se lo regale. Le digo que se lo pida al Olentzero, que tal vez , quién sabe… Parece entenderme y pone aún más cara de burro. Forcejeamos un ratillo por el móvil y cuando finalmente lo recupero, me dice que le de dinero por dormir ahí. Le digo que no, así que saca una garrota que lleva en la mula y me dice que o lo uno o lo otro. Le digo que conozco a Hassan y a sus padres, que son íntimos, y a los de la mezquita, pero me dice que no, que o pago o me voy. Así que, hago nuevamente las alforjas, y me voy del pueblo cagándome en el joputadelamula que me ha jodido mi momentáneo primer paraíso nocturno. 

Me dirijo a otro pueblito cercano. Llamo a una puerta y les pregunto si puedo poner la tienda en su terreno. Me dicen que pregunte dos calles más arriba. Allí que voy. Pero arriba me dicen que pregunte 3 calles más abajo. Pues yo bajo. Abajo hay una señora que me grita mientras sus nietas ríen. Me acompaña hasta la casa de la mezquita. Sale un hombre que habla con la señora, yo no me entero de nada. Me dice que le acompañe. He triunfado, pienso. Caminamos un ratito hasta que finalmente llegamos a la salida del pueblo y con lo que viene siendo un además que ni el propio Don Juan Tenorio hubiese manejado, me dice que hala, que ancha es Castilla y Turquía aún más ,como para tocarle las narices a él.

¿Y la hospitalidad turca, musulmana, humana!!!!? Grito contra el viento. En realidad, no grito nada, trago saliva, se está haciendo de noche y no me gusta un pelo lo que veo. Unos kilómetros más adelante paso por una fábrica. Pregunto al guarda si puedo dormir allí dentro y aquí comienza mi gran noche (Ríete Rafael). No solamente pude conocer a Osman y Eyup y dormir con ellos en su garita, sino que compartí con ellos la cena (o mejor dicho,ellos la compartieron conmigo porque no me dejaron que sacase nada de las alforjas), y fue una noche inolvidable. Estaban indignadísimos de escuchar cómo no me habían dejado dormir en el pueblo. Al día siguiente desayuné con ellos e incluso hirvieron huevos y patatas para que me llevase. Me despedí de ellos con el corazón en un puño, emocionado y pensando que uno nunca sabe dónde le va a sonreír el destino. Quién sabe, tal vez todo se lo deba al joputadelavara.



El segundo día trascurre entre un paisaje más espectacular. A mi lado campos preparados para cultivos diversos y a lo lejos majestuosas montañas que asoman sus cimas para avisarme de dónde me estoy metiendo. Se me hace duro estar tantas horas en la bici, solo,… Me entretengo contemplando el paisaje, pensando,…




Cuando comienza a oscurecer veo una casa abandonada en una campa. Voy a su parte trasera y ahí mismo, al resguardo de coches y mirones, planto la tienda, hago cena fría, leo un poco (comienzo “Samarcanda” de Amin Malouf) y me meto a dormir. Sueño mucho, muchísimo, y como me despierto bastantes veces a lo largo de la noche, recuerdo muchos de estos sueños, la mayoría de ellos relacionados con familia y amigos, y todos ellos bien extraños…



A pesar de haber puesto el despertador a las 6;30, me quedo dormido hasta las 8. El sitio parece tranquilo y me lo tomo con calma. El día ha salido bueno, soleado, pero los primeros repechos me bajan algo la moral. Me está costando bastante coger el ritmo y el peso de la soledad tiene reflejo en mis piernas. El camino es un rompepiernas sin fin y a eso de las 4 estoy hasta la gamba (o gambita, después de tantas horas contra el sillín). Paso por delante de una mezquita con una especie de merendero para peregrinos. Decido parar a comer, leer, escribir. Me encuentro tan  gusto que decido que por hoy ya he cumplido. Al atardecer busco un recoveco en un edificio contiguo a la mezquita, pongo la tienda, ceno. Aparece el “guardián” de la mezquita y me pregunta si voy a dormir ahí. Obvio me parece. No pone ningún problema, todo lo contrario. Sueño plácido, eso sí, nuevamente entre un huracán de sueños desconcertantes.




Nuevo día, nuevos ánimos. Encuentro pronto el ritmo. Pedaleo constante, animado, la carretera apenas tiene pendientes y ya estoy más cerca de la Capadoccia y por lo tanto de ver a Jone que viene de vacaciones unos días. Aprieto el culo y acelero el ritmo y me vengo tan arriba que pronto tengo que aflojar si no quiero reventarme antes del mediodía. Comienzan a aparecer nubarrones en el horizonte que pronto me alcanzan. Llego a carreteras mojadas por algún chaparrón que ha debido caer hace algún instante. Voy teniendo suerte y por ahora estoy evitando el agua. Hoy he hecho muchos kilómetros y a 40 km de Kayseri veo una casa aparentemente abandonada y con una entrada cubierta que puede protegerme de la lluvia nocturna. Me salgo del camino y okupo la vivienda. Al comienzo estoy un poco intimidado por los ruidos que el viento produce en algunos árboles, la suciedad del lugar, la posible visita de perros u otros animales salvajes pero poco a poco me hago con el lugar y cuando oscurece, pongo la tienda, ceno y me piro al saco, primero a leer (Samarcanda me está gustando mucho, ya que contextualiza bastante bien la historia de esta ciudad, ahora Uzbeka). Durante la noche llueve mucho y me siento muy afortunado de haber encontrado ese recoveco para pasar la noche. 






A la mañana no llueve así que rápidamente deshago el campamento y pongo rumbo a Kayseri. El día pronto se tuerce. Comienza a llover al poco de haber comenzado a pedalear, y además, pincho la cámara trasera. Primer pinchazo del viaje, relativamente pronto si comparo con los 4.500km que aguanté en el primer viaje.

Veo una gasolinera a lo lejos. Llego a ella y aprovecho para secarme y arreglar el pinchazo. Retorno el viaje, ahora ya con ropa de lluvia. Avanzo rápido, es lo que tiene no ser buen amigo del agua. Para las 14:00 llego a Kayseri. Allí he quedado con una gente de Warmshowers, un chico turco, Cihat y su compañera de piso Karo, alemana que trabaja en una ONG con refugiados sirios. Paso la tarde con ellos, me enseñan la ciudad, hablamos de nuestros trabajos, inquietudes, planes futuros, cocinamos juntos, hago la colada,… Un día muy bien aprovechado. Además, me dicen que puedo dejar en su casa la bici y las cosas que no necesite durante estos días que estaré con Jone. He triunfado!!

7 DE ABRIL – 12 DE ABRIL (KAYSERI – CAPADOCCIA - KAYSERI)

Estos días doy descanso a Polaris y me convierto en un turista más, aunque cierto sea de paso, un poco atípico. Quedo con Jone en el aeropuerto y nos dirigimos al centro de Kayseri. Damos una vuelta por la ciudad, con varias montañas nevadas a su vera, entre ellas el volcán Erciyes del que se dice que siempre conserva su cima nevada. La verdad que le da un toque muy especial a la ciudad y hace que la brisilla que viene de vez en cuando te haga encogerte un poco. Kayseri, a pesar de tener fama de ser un ciudad muy conservadora, crece y se expande al ritmo de su tranvía, su grandes edificios, mezquitas, bazares, y por supuesto, miles de peluquerías donde los chicos turcos (aún no he visto ni una peluquería de mujeres) las llenan a cualquier hora del día. Aquí la gente joven es muy curiosa, van muy a la moda y sus flequillos, tupes, y diversos modelos de peinados marcan una notoria seña de identidad. Yo también presumo de barba canosa y señorial. En cuanto pueda me pongo un lazo en el bigote.



Durante los días que estamos juntos visitamos Urgup y paseamos por su zona antigua, con el recuerdo de las casas construidas en la roca volcánica del terreno. Vamos a Derinkuyur donde visitamos la ciudad subterránea en la que poblaciones enteras de cerca de 10.000 habitantes se escondían, primero de las persecuciones romanas y luego de las conquistas de los mongoles. Si no puedes con tu enemigo, antes de unirte a él, métete bajo tierra. Eso sí, se lo curraron. La verdad que fue espectacular ver el complejo laberinto de túneles y compuertas, respiraderos y estancias que construyeron (más de 21 pisos bajo tierra). Vitamos también el pueblo y disfrutamos de su gente y comida. 




Fuimos a Goreme, paseamos por sus valles, probamos el testi Kebab, visitamos Avanos, que nos sorprendió muy gratamente y donde aprovechamos para pasear por la ribera de su rio y ver las numerosas ideas que han tenido para potenciar que la gente mantenga limpias las calles.




A la noche regresamos nuevamente a Kayseri. Al día siguiente tocaba despedirnos. Snifffff.....

13 DE ABRIL – 15 DE ABRIL (KAYSERI – SIVAS : 220 km)

Nos despedimos en la parada de taxi que lleva a Jone al aeropuerto y yo me voy en busca de mi bici y alforjas. Estoy algo bajo de ánimo, no me apetece emprender el viaje pero mucho menos quedarme en Kayseri extrañando a la compañera que se va, así que decido, a pesar de la lluvia, hacer los bártulos y reanudar el camino. 

Mientras doy pedales mantengo la mente ocupada, y con más motivo al tener que salir de una ciudad relativmente grande (cerca de millón y medio de habitantes). El viento viene de contra y me acuerdo de una frase que escribió Jose Mari, otro cicloviajero que ahora pedalea por Bulgaria: “Hay días que todo da por culo, menos el viento que da de frente”. Jajaja pues hoy es ese día. Aún y a pesar de todo, encuentro pronto el gusto a estar de nuevo en la carretera, el terreno es llano y se pedalea a gusto. Pero no para de llover. En algunos momentos diluvia y yo estoy en medo de la nada, ni gasolineras ni casas ni promontorios que ayuden. Me calo según pasan los minutos y cuando consigo resguardarme en un saliente para comer algo, me quedo helado. Tengo que seguir, ya que en mitad de la nada no hago nada. Sigo un par de horas más hasta que finalmente paso por un grupo de casas. Echo un vistazo y parece que hay una sin vida aparente y sin perro presente. Disimuladamente me resguardo en su tejabana y tras comprobar que no hay nadie decido quedarme ahí. Aún es pronto, las 16;00, y apenas he hecho 60km pero por hoy es suficiente. Me cambio, me preparo algo de comer y paso la tarde leyendo, escribiendo, contemplando la lluvia caer sobre la nada. Me hago un café, me lio un cigarrillo, evalúo cómo me siento, qué estoy haciendo, en fin, reflexiono sobre el viaje y sin caer en melancolías pongo la tienda y duermo resguardado.




Amanece lloviendo nuevamente así que me quedo en el saco hasta las 9. Aprovecho que ha parado el aguacero para preparar las alforjas y marcharme. Umm qué agradable sensación ponerse ropa húmeda del día anterior. Parece que viene buen día. Espera, mierda, comienza a llover de nuevo. Como ya estaba mojado pues no pasa nada. Ahí sigo adelante. Nada de pendientes, el camino sigue llano. A lo lejos un pequeña cordillera nevada. Para de llover y yo descanso a comer. Paso por varios pueblos para comprar algo de verdura, fruta. La gente me parece encantadora, me saludan, me sonríen y yo les correspondo creando un interesante diálogo mudo. Cuando varios kilómetros más adelante comienza a llover de nuevo, diviso un pueblo minúsculo al que me dirijo a ver si encuentro dónde resguardarme, y debido a la hora, dónde instalarme por esa noche. Hay establos y campos de cultivo. Al pasar por una casa, un silbido. Miro y veo una mano que me dice que me acerque. Allí que voy y en una chabola veo a 3 hombres tomando te. Me invitan a sentarme y compartir el te con ellos. Minutos más tarde ya tengo un sitio donde dormir. Ellos son de ese pueblo y me dicen que me puedo quedar a dormir ahí, en su lugar de reuniones. Disfruto lo que queda de tarde con ellos, bebiendo te, intentando comunicarnos y cenando unos pollos troceados que trae uno de ellos. Yo también saco un sobre de cecina que me enviaron mis aitas con Jone, y lo prueban con mucho interés, después de asegurarles que no es cerdo. Todos ellos tienen vacas y por su sabor dicen que es muy parecido a un alimento turco del que ahora no me acuerdo el nombre. A las 11 todos recogen y me dejan a mis anchas. No monto ni la tienda. Pongo el saco sobre el banco de madera, y abrigado hasta la coronilla duermo como un lirón.






 A las 7 estoy montado en la bici, no quiero llegar muy tarde a Sivas. Las primeras pendientes me indican que me voy acercando al norte de Turquia, zona montañosa por excelencia. Tomo algunas fotos de picos nevados que observo en la lejanía. A falta de 30km mi segundo pinchazo del viaje. Auchhh nunca viene bien tener que parar, quitar las alforjas,… más aún si te encuentras en mitad de una carretera bastante transitada. Me hago sitio en el arcén y ahí hago la maniobra de cambio de cámara. Vuelta al asfalto, Polaris! Para las 4 estoy en Sivas. 

Por lo que observo se trata de una ciudad muy engalanada por el referéndum del siguiente día. A pesar de tener 300.000 habitantes me parece bastante extensa. Tengo decidido que me voy a quedar 2 noches en un hostal barato que encuentre. Aprovecharé para seguir el referéndum tranquilamente, hacer la colada, limpiar a Polaris, y por supuestísimo, escribir esta primera entrada del blog, que ya algun@s de vosotr@s me estábais reclamando sutilmente.



Hoy es día 16 de Abril. He paseado por Sivas y vivido de primera mano cómo viven l@s turc@s tan señalado día. Muy tranquilamente, la verdad. Por un lado, el Evet (si) que otorgaría a Erdogan más poder (Turquía se convertiría en un republica presidencial, dejando de ser parlamentaria;  Erdogan pasaría a ser el Jefe de Estado y de Gobierno, suprimiéndose el primer ministro; Tendría potestad para ejercer el poder ejecutivo al margen del parlamento; Nombraría personalmente a 4 de los 13 jueces del consejo supremo de Jueces; Podría quedarse en el poder 10 o incluso 18 años más etc etc) y por el otro el Hayir (No) que le dejaría como está, que no es poco. Yo apostaría a que va a ganar el Evet, solo hace falta ver la campaña avasalladora que han venido haciendo durante estos últimos meses, por supuesto con dinero público. Además de todas las dificultades y prohibiciones que han puesto a las actos de la oposición.


Del resultado final y del ambiente que se derive de él hablaré en la próxima entrada del blog. Me encantaría contaros más cosas pero se hace tarde y llevo ya muchas horas delante del ordenador. así que paro aquí. Sed pacientes y aprovechad para hacer el amor. Sería un buen fin para esta lectura.