miércoles, 28 de junio de 2017

IRAN II: LA RUTA DE LA SEDA, EL DESIERTO Y UNA SORPRESA FINAL.


06 de JUNIO – 26 de JUNIO (TEHERAN – MASHHAD)  890 KM

Comienzo este post aderezándolo con un poco de intriga y adelantándoos que el viaje ha dado un giro significativo. En las últimas semanas se han sucedido varios contratiempos que me han hecho modificar el viaje y que os contare más adelante (Así leéis el post hasta el final, que ya os conozco! ;-)

Sigo con algunos datos curiosos de Irán:

-         Llegar a Iran es ganarle la partida al tiempo. Según su calendario nos encontramos en el año 1396, así que llegar este país, a pesar de no devolverme mi tupé, me ha devuelto 622 años. ¡¡Viva la vida!!



-         Aquí está muy extendido operarse de la nariz y se puede ver cada día a decenas de personas caminando con la calle con una tirita en el naso (Aunque corre el rumor que much@s de ell@s se ponen la tirita sin haber pasado por el quirófano….Ayyy que malas las apariencias). Yoo me he solidarizado con l@s cuentistas…






-         Es un país de realmente 4 estaciones. Aunque me cueste creerlo, por ejemplo en esta misma ciudad donde me encuentro–Mashhad- en verano llegan fácilmente a estar a 50ºC (doy fe) y en invierno a -30ºC. Si esto no es un buen contraste…  



-         En la carretera encuentras muchos camioneros tomándose un descanso. Si te tomas tu tiempo en charlar con ellos comprobarás que muchos de ellos más que descansar, están fumando opio. Se trata de una sustancia que usan para espabilarse y quitarse el cansancio. Aquí en Iran, a diferencia de la mayoría de países donde los conductores no pueden conducir más de 8 horas seguidas, no hay restricción alguna. Pueden conducir las 24 horas del día si quieren, así que a falta de descanso, pipa de opio. Hace varios días he leído un artículo en el que se habla de que en los últimos años el número de consumidores de opio en Irán  ha aumentado en más de 2 millones de personas (y todos no son camioneros oye! Un respeto a la profesión.).


-         Se trata de un país con muy pocos bares y restaurantes. L@s iraníes acostumbran a comer en casa. No tienen la costumbre de salir a comer a un restaurante (como la comida casera en ningún sitio). Eso sí, adoran salir a los parques de picnic nocturno, con su tienda de campaña, su hornillo y todos los utensilios necesarios. Pasan la noche fuera, duerm toda la familia en una tienda de campaña y a la mañana siguiente pliegan el txiringito y a comenzar el día. Pues no es mala costumbre verdad?



-         Si quieres causarles una buena impresión, aprende varias palabras de persa e intenta comunicarte con ellos en su idioma. Te echarás y se echrán unas cuantas risas y tendrás una acogida formidable (Aunque esto es extrapolable a todos los países por lo que he pasado). Moskelinis!!


Y podría contaros muchas cosas curiosas de estos persas pero creo que es hora de continuar con el viaje.

¿Por dónde íbamos? Ah sí, Teherán!!

El 6 de Junio solicito en Teheran mi visado para Turkmenistan y el plan es recogerlo 10 días más tarde en Mashhad, ciudad a 200 km de la frontera con Turkmenistan. Preparo las alforjas y disfruto mi último día junto a Iman y su familia. Finalmente el día 8 de Junio del año 1396 pongo rumbo a Teheran.

Adelataros que estos días de pedaleo hasta Mashhad han sido sin duda alguna los días más duros de todo el viaje. Las temperaturas han sido altísimas (desde las 7 de la mañana los termómetros superaban los 30 grados) y el desierto que me acompañaba no me reservaba ni una mísera sombra donde refugiarme, así que en alguna ocasión me la he tenido que fabricar yo mismo con las varillas de la tienda de campaña y el sobretoldo. ¡¡Que a tod@s nos gusta comer a la sombra!!

 Desde Teheran hay dos rutas para llegar a Mashhad. Una discurre junto al Caspio, atraviesa zonas verdes y a pesar de ser algo montañosa es la que elige el 90% de l@s cicloviajer@s que van a Mashhad. La otra es la del desierto, la que yo tan valientemente cogí sin saber exactamente dónde me metía.




Una vez en la bici tardo solamente un par de  horas en salir de la ciudad pues me resulta bastante sencillo orientarme entre tantas calles y rotondas y tomar la carretera que se dirije hacia Garmsar, mi primer destino. Los kilómetros se suceden bajo un calor sofocante y el paisaje es horrible: arena, desmonte, coches, varias ciudades anexas a Teheran que no son más que un cúmulo de polvo y caos circulatorio. A media tarde comienzo a dejar atrás el cemento  y comienzo a sumergirme en esta piscina de arena llamada desierto iraní. Después de todo el día sin ver un sitio decente donde acampar acabo durmiendo en una gasolinera donde he parado antes de anochecer para coger agua. La opción de seguir pedaleando de noche hacia ningún sitio concreto del desierto no me convence así que allí me quedo con los operarios, que andan con ganas de conversación. Monto la tienda. Los motores de los camiones que llegan y se van se convierten en una agradable canción de cuna que me sumerge en un plácido sueño de carretera.

Al día siguiente los trabajadores de la gasolinera me invitan a desayunar. Hacen continuas bromas relacionadas con el sexo y hablan de Tailanda y Europa como lugares turísticos sexuales. No me hace mucha gracia pero esta gente anda muy salida. Aquí tienen una represión sexual tremenda. Me resulta muy curioso enterarme que aquí no se lleva lo de tener novio/a. Es más, está prohibido tener relaciones con alguien que no sea tu mujer/marido. Exceptuando en Teherán donde hay algo más de libertad, en el resto del país normalmente se casan al poco de conocer a su pareja, así pueden tener más libertad para viajar juntos, ir de la mano por la calle sin llamar la atención y poder darle a la matraca siempre que gusten. Pues lo dicho, que los que no están casados andan muy cachondos (me imagino que también cachondas aunque no me lo han dicho de primera mano) y todos hablan de irse a Europa o a Tailandia en plan turismo sexual. Es lo que hay. Aunque yo diría que ningún tipo de represión ha conseguido nunca extinguir la llama del deseo, más bien lo contrario.

Los siguientes días son bastante monótonos. Calor desde que me despierto, litros y litros de agua que bebo y sudo segundos más tarde y un paisaje bastante desesperante, arena a una lado, arena al otro, algunas montañas alejadas que me parecen preciosas por el simple hecho de surgir de la nada y  camiones y coches que paran continuamente para darme fruta, dulces y sobretodo agua o te. A pesar de echarme crema varias veces al día me he quemado los brazos, la cara y el cuello. Podría pasar perfectamente por un alemán en Benidorm (¡Quiero una cerveza de litro!)







En esta ruta hacia Mashhad hay un tramo de 250km en los que no hay ni un restaurante ni gasolinera ni por supuesto fuente donde abastecerme de agua. Me armo de valor y de mucha agua (13 litros) para cruzarlo. El día no va mal, avanzo rápido y apenas descanso pero después de 150km con el viento en contra y con bastante mal cuerpo en general, decido aceptar una de las tantas invitaciones que he tenido durante el día y cargo la bici en una furgoneta para adelantar 100km y poder salir de esa cazuela hirviendo cuanto antes. Me duele mucho tener que coger esa furgo pero creo que es una de las mejores decisiones que he tomado estos días. El de la furgoneta no dejaba de preguntarme qué hacía por allí en bici…


Durante los 10 días que tardo en llegar a Mashhad siempre he encontrado un lugar excepcional para dormir. Ni una sola noche me he quedado en mitad de la nada. He dormido en restaurantes de carretera, en mezquitas, en caravanserais (los lugares en los que se hospedaban los viajeros y sus camellos cuando la ruta de la seda estaba en su apogeo –siglo I A.C-. Siglos más tarde descubrieron que era más rápido y económico enviar las mercancías por mar y poco a poco esta ruta que recorrió Marco Polo entre otros muchos, fue perdiendo protagonismo) y por supuesto, en las casas de gente que tan predispuestamente me invitaba. Es el caso de Omit, un chico que me para en la carretera y me dice que me quede a dormir en su casa de Nishabour, lugar donde llego 3 horas más tarde. Paso una tarde genial con su familia disfrutando de una interesante conversación. Visitamos los lugares más significativos de la ciudad. Lo primero que visitamos es la tumba de Omar Yaivan, escritor, poeta, astrólogo y protagonista del libro “Samarcanda” que me leí al comienzo de este viaje, así que yo encantado de la vida. También visitamos una ciudad sepultada por el terremoto de hace un milenio y que han encontrado hace escasos años, la mezquita de Nishabour, el planetario, y la tienda de helados preferida de la familia. Yo, feliz, os podéis imaginar (aunque si os digo la verdad, en mi ranking de países, Iran no está muy arriba en lo que a calidad heladera se refiere).











Finalmente llego a Mashhad. Debo esperar unos días para conocer si me conceden la visa de Turkmenistan y en caso positivo, a lomos de Polaris, dirigirme hacia este país, que al igual que sus vecinos Tajikistan, Kazajistan, Uzbekistan, y Kirguistan fue miembro de la antigua Unión soviética y que hace ya 26 años se convirtieron en repúblicas independientes. Actualmente Turkmenistan es junto con Corea del Norte uno de los países más represivos del mundo.  Solamente conceden visas de tránsito para 3 o 5 días y se prohíbe totalmente el acceso a la prensa internacional. Sus habitantes tienen prohibido cualquier contacto con gente extranjera (algo que muy habitualmente se lo pasan por el forro del camello) y tienen prohibido cualquier crítica al gobierno, con penas de cárcel en su defecto. Su presidente disfruta de un poder ilimitado y un control total sobre todos los aspectos de la vida pública. ¡¡Y yo deseando entrar y cruzar su enorme desierto!! (¡¿Es esto normal, doctor?!)

Es incomprensible cómo un país tan clave en la ruta de la seda por su situación geográfica (haciendo de puerta de entrada y salida desde Iran hasta Uzbekistan) deja mensualmente a muchísim@s viajer@s sin la posibilidad de continuar su camino, al no concederles el visado sin explicación alguna ( Rechazan una de cada 3 solicitudes).

Así que paso 6 días en Mashhad con los dedos cruzados. Aprovecho para descansar, estar a la sombra el mayor rato posible y visitar esta ciudad santa.

En ella se encuentra el lugar de peregrinación más importante para los chiíes, el mausoleo del Iman Reza, el octavo iman de su religión que murió en esta ciudad. Después de la Meca, este es el principal lugar de peregrinación para los chiíes. Cada año recibe más de 20 millones de peregrinos (unos 50.000 diarios) y  la ciudad desprende un fervor religioso inaudito. Compruebas que gente de todo el mundo llega a esta ciudad a visitar la tumba de Imam Reza, árabes con sus turbantes, jeques engalanados, gente humilde de la propia Iran o Irak, familias enteras,… En fin, es una sucesión de peregrinos que llegan por la misma razón, adorar a este Imam y rezar en este lugar santo. Días más tarde me cuentan que la gente que realmente tiene dinero peregrina a La Meca, en Arabia, un viaje mucho más cuantioso.









El momento en el que entro en el mausoleo y encuentro a más de 5000 personas rezando y moviéndose al unísono es de cortar la respiración. Es algo muy potente que me deja de piedra. ¿Cómo es posible que aquí la religión sea tan importante para gente de todas las edades y en Occidente haya sido relegada a un segundo o tercer plano? Me imagino que se debe a muchos factores. Por un lado aquí la religión sigue teniendo mucha influencia, mucho poder, mucho dinero y un protagonismo excesivo en todos los aspectos de la vida pública. Todo es religión y a eso hay que añadirle la falta de libertad religiosa. Mal asunto. O eres o te haces. Pero me asombra sobretodo ver a numerosas cuadrillas de chavales jóvenes, veinteañeros, treintañeros, muchos de ellos con cara de ser chicos de la calle que llegan voluntariamente a la mezquita, rezan, comparten y disfrutan realmente un tiempo de encuentro en ella. Da la sensación de que realmente lo disfrutan.  En Occidente eso lo he visto pocas veces. Habrá muchos factores por los que la religión en Occidente ha perdido parte de la influencia que tenía años atrás, habría que crear un blog para discutirlo, pero lo que tengo claro es que ante todo, la religión debe ser una opción personal de cada un@. Bajo ningún concepto, nadie ni nada, obviamente incluyo a los gobiernos, deben obligarte a ser seguidor de ninguna religión específica, sea la que sea. Y que conste que no estoy para nada en contra de las religiones. Creo que pueden ser una verdadera ayuda para las personas que voluntariamente creen en sus doctrinas. Cada un@ debe buscar lo que realmente le ayude a sobrellevar esta existencia con tantas preguntas y tan pocas respuestas. Pero sin dar  la tabarra, por favor.

Durante los días que espero en Mashhad me hospedo en un hostal de viajeros donde conozco a  gente de los más peculiar: Un alemán que con 18 años se fue de casa y tras 3 años trabajando un una fábrica de plátanos en Australia regresa a casa en autostop; un belga que viaja en land rover con su novia suiza (A él le han denegado la entrada a turkmenistan así que ella será la encargada de entrar en turkmenistan conduciendo y cruzar el desierto); un alemán que lleva tres años sin cortarse la barba y que viaja en bici hacia beijing; Una pareja de australianos a los que no entiendo ni papa; Varios japoneses que viajan en transporte público (uno de ellos, con destino a la famosa tomatina),… En fin, que no me he aburrido para nada durante estos días en Mashhad.





VAYATOLAI Y AYATOLA DE PASEO POR MASHHAD




Y finalmente llega el día de acudir al consulado de turkmenistan en Mashhad. Voy junto al alemán (el de la barba), y tras esperar un rato, nos dicen a ambos que hemos sido rechazados. No hay explicación alguna, no hay porqués. No podemos entrar en Turkmenistan y por lo tanto, acceder al resto de los stanes si no es tomando un avión. Ha resultado un bajón para ambos. Tantas horas pensando en estos países, calculando la ruta, planificando los días,.. y ahora todo se viene abajo. Es un palo pero  hago un ejercicio de reflexión y acabo recordando que soy un afortunado al estar viajando por el mundo en bici, por puro placer. No me quiero ni imaginar lo que debe ser que te nieguen la entrada a un país cuando huyes de una guerra, cuando has sido obligado a abandonar tu país y viajas con toda tu familia. No puedo más que agradecerle al Universo todos los regalos que me da cada día. Sería muy injusto lo contrario, así que nada, a rehacerme y ver en esta puerta que se cierra una nueva oportunidad en el viaje.

Me pongo a pensar alternativas y pronto lo tengo claro. Una opción sería volar hasta Tajikistan y cruzar a la India por Paquistán. Me acerco a la embajada de Paquistán para solicitar el visado pero me explican que debo hacer los trámites en la embajada paquistaní en España. Una opción menos.

La opción de volar a kirguistan para entrar a China-tibet-nepal tampoco es viable ya que la única carretera entre tibet y nepal está cerrada y no hay forma de entrar si no es vía aérea.

Cruzar Afganistán en bici tengo claro que no quiero hacerlo. Lo tenía claro antes del viaje y sigo pensando lo mismo.

Finalmente, tomo una decisión. Volveré a Teherán y cogeré un vuelo hasta la India. Desde allí subiré hacia la Cordillera del Himalaya y desde allí me dirigiré al Este rumbo Nepal, rumbo, Kathmandú.

La decisión está tomada. No hay tiempo para lloros y lamentos. Me esperan muchas cosas por hacer, sacar la visa de india, mirar vuelos a Delhi, volver a Teheran, empaquetar la bici, solucionar mis problemas con la sim card y tarjeta bancaria, preparar todo para el viaje…

Si esto es lo que me deparaba el viaje, lo acojo con agrado. Me cagaré solamente un par de veces en el gobierno turkmenistani y ya está, eso es todo. Haré la postura del labrador en la India y respiraré con el diafragma. Me pondré un punto rojo en mi frente sin fin, desayunaré curry, saludaré cortésmente a las vacas, me dejaré robar parte del desayuno por los monos y aprenderé a chapurrear hindi. Adelante!!

Aunque si os digo la verdad, estoy un poco nervioso. La India en bici tiene que ser algo…. Cómo decirlo…. ¿¿¿¡¡¡¡¡ÚNICO, SALVAJE, IMPACTANTE!!!!!!??

Así que mi próximo post será desde la India y entonces os podré contar de primera mano cómo vivo la llegada y el cambio de país, costumbres, religión, gastronomía y día a día sobre Polaris.

Gracias por estar ahí y en especial a tod@s l@s que me estáis echando un cable desde casa, de una u otra forma, para solventar los diferentes imprevistos que estoy teniendo. Cada día compruebo, feliz de la vida, algo que ya sabía: ¡¡que no estoy solo en esta aventura!!

Gracias, amig@s

¡¡Os quiero!!


jueves, 8 de junio de 2017

IRAN: TEHERAN, EL IMPERIO PERSA Y LA RUTA DE LA SEDA

10 de ABRIL – 06 de MAYO (DOGUBAYAZIT - TEHERAN) 989 KM

Salam queridos/as lectores/as!!

Escribo desde Teherán, pequeña capital iraní de 18 millones de habitantes. Ha pasado casi un mes desde que publiqué el último post en Dogubayazit, mientras esperaba por mi visado iraní. Durante este tiempo ha sido realmente difícil publicar nada. Aquí el Wiffi simplemente no existe en las calles y en la gran mayoría de las casas iraníes tampoco. Así que aprovechando que estoy pasando unos días de relax en Teheran he buscado un cyber y aprovecho para ponerme y poneos al día.
Y ahora…

¿Por dónde empiezo? …. Hay muchas cosas que contar!

Lo primero. Llevo en este país 3 semanas y estoy convencido que no puede haber otro país más hospitalario. Me apostaría un helado y una gorra sombrilla en mitad del desierto a que no hay país más acogedor que Irán. Ordago a grande!

Desde el momento que cruzo la frontera con Turquía siento que muchas cosas han cambiado radicalmente. El ambiente es totalmente diferente. Bazargan, la primera ciudad que encuentro en Irán está mucho más limpia que Turquia, la gente parece mucho más tranquila y sus miradas inspiran más confianza. Aún es pronto para sacar conclusiones pero las sensaciones son muy buenas. Lo que tantas veces había oído hablar sobre Irán comienzo a vivirlo en primera persona.

Llegar desde Dogubayasit a Teherán me ha tomado 11 días de pedaleo -989 km- y un día de descanso (en Tabriz, donde conozco a Quico, un chico de Valencia con el que finalmente viajo hasta Teherán).

La ruta que hago es:
Dogubayazit – Maku – Qaraj ziya oddin - Marand – Tabriz – Tabriz (día de descanso) – Qarah Chaman - Ahechi - NikiPey – Amid Aba – Rahim Abad - Palang Abad - Teheran








Durante estas semanas de viaje he comprobado que Irán es ante todo un país muy seguro. No ha habido ni un momento en el que me haya sentido en peligro. Todo lo contrario. La gente iraní es muy atenta, acogedora y respetuosa. Se acercan y lo primero que preguntan es qué necesitas, en qué te pueden ayudar. Sientes que están dispuestos a ayudarte en lo que sea te haga falta y que esa predisposición nace de una profunda sinceridad. Así que es difícil escapar de sus atenciones. A veces demasiado. Es difícil encontrar un segundo para estar con uno mismo. Y los que tenemos genes de lobo estepario a veces nos agobiamos. Desde el momento que entro a Irán no paran de llegarme invitaciones para comer, dormir, charlar un rato, echarme una foto (el deporte nacional por excelencia es el “Selfismo”). Sin ir más lejos, mi primera noche en Irán la paso en un hotel que me paga un chico que conozco en la calle. Yo pretendía dormir en un parque público pero fue imposible. Se empeñó en que durmiese en un hotel, y así fue. Al día siguiente fui a la tienda donde trabajaba para invitarle a desayunar y fue imposible que aceptase. Comenzaba a degustar la camadería Iraní.





El tercer día de viaje conozco a Samad, un camionero que al verme en la carretera, detiene su camión para charlar un buen rato. Está acabando su jornada de trabajo y me dice que vive en Marand, a unos 80km de donde estoy. Va a dejar el camión en un polígono, cogerá su bici y nos encontraremos en el camino. Así sucede y esa noche ya tengo un lugar donde dormir, una cena casera preparada y una familia a la que conocer y de la que dejarme cuidar. El lobo estepario aúlla encantado a la luna llena….

Al día siguiente llego a Tabriz, ciudad destacada en Iran por su Bazar patrimonio de la humanidad y unas cuevas importantísimas, que por cierto, no voy a ver. Cuevas que no sean bodegas, no son de fiar… En Tabriz conozco a Quico, que viene desde Valencia y se dirige a Malasia. Este anda aún más colgado que yo, viaja con una “tall bike”, es decir una bici de doble altura. Son dos cuadros soldados, lo que le hace pedalear desde un segundo piso ;-) Nos conocemos en un parque donde íbamos a acampar (En Iran son muy comunes los parques públicos donde las familias que están viajando por el país ponen sus tiendas de campaña y pasan una o dos noches). Nosotros pasamos dos noches en Tabriz. El día que nos tomamos libre lo aprovechamos para visitar el bazar, hacer compras de avituallamiento para los siguientes días, hablar con todo el mundo que nos para (al ver la bici de Quico no hay nadie que quede indiferente), arreglar algunas cosillas de las bicis,…

Quico suele hacer menos kilómetros que yo, ya que suele levantarse algo más tarde y va más lento. Decidimos que ya iremos viendo día a día cómo nos entendemos. Sin contratos de ningún tipo, sin agobios. Los días que pedaleamos los disfrutamos mucho. Obviamente cada uno tiene que ceder en algunos aspectos, modificar sus rutinas del día a día y escuchar la opinión del otro en las mil decisiones que se toman durante un viaje en bici de estas características. La verdad que es un chico con mucha experiencia viajando y con buen sentido del humor, así que resulta sencillo entenderme con él y disfrutar de estos días. Nos alejamos de las zonas bulliciosas y decidimos hacer acampada libre siempre que podemos, que son todas las noches menos un par de ellas en las que nos invitan a dormir la gente de algunos pueblos que cruzamos a media tarde. Esos días aceptamos encantados (de vez en cuando viene genial un techo y una ducha).






Finalmente pasamos juntos más de una semana, hasta que llegamos a Teherán y nos tenemos que separar debido a que cada uno tenemos sitios diferentes donde quedarnos todos estos días. En Teherán debemos solicitar los visados de Uzbekistan primero y de Turkmenistan y Tajikistan después, así que dos semanas de parón no nos los quita nadie.
La entrada en bici a Teherán es un caos total. Cuando a las 3 de la tarde consigo entrar en la ciudad y pienso que ya lo tengo todo hecho, recibo la localización de la casa en la que me quedaré unos días y veo que está al otro lado de la ciudad, 25 km de tráfico, humo, bullicio y locura! Qué bonito es andar en Bici en Tehrán!! Llego a la casa de Imán con el “Master en conducción temeraria sobre pista de asfalto aderezada de mil imprevistos”. En las calles de Teheran todo puede pasar: 4 personas en moto por la acera y en dirección contraria; camionetas cargadas de muebles que duplican su propio peso; semáforos que no conocen más que el color ámbar (precaución señor conduct….. Ni caso!); gente que cruza donde puede y le da la gana (no es exactamente la ciudad soñada por los peatones); carretas, carreteros, heladerías motorizadas; bicicletas supermercado; vendedores ambulantes,… Lo dicho, sortea todo esto y grita Eureka si llegas vivo a casa. Ahora, fuera bromas, dentro de este caos, me pareció una ciudad más segura que Estambul para andar en bici, ya que todo el mundo conduce pensando que en cualquier momento alguien o algo se le puede echar encima y mantienen un ojo alerta.

Paso en Teherán 3 días, que aprovecho para solicitar el visado de Uzbekistán, arreglar unos agujeros en una de las alforjas, coser unos rotos que tengo en pantalones y camisetas (ayy si los viese mi ama!!), comprar algunas cosillas,.. en fin, aprovisionarme para el día que me toque marcharme de nuevo. También disfruto de Iman y su madre Sinam, en cuya casa me quedo todos estos días. Gente encantadora que me hacen sentir como en mi propia casa. La madre a pesar de no habla inglés tiene un gran sentido del humor, se hace entender muy bien por gestos (viva la mimomanía!!) y cocina de maravilla. Iman es un chico de 28 años, amante de los viajes en bici. Nos echamos muchas risas durante estos días y esto siempre es de agradecer. Una de las cosas que más me gusta de Irán es que se come y duerme en el suelo del salón, sobre las alfombras persas que tienen en toda la casa. Es gracioso no ver ni una cama ni una mesa en toda la casa. Yo la verdad que estoy encantado. Menos que limpiar!!jajaaj… Filosofía minimalista you know.. Es también curioso que duerme toda la familia junta en el salón. Nada de los aitas a una habita y la adolescente en su cuarto. Aquí llega la noche, sacan una especie de colchoneta para cada uno/a y todos al suelo del salón. Después de 4 días tienes la espalda más recta que un sargento.





Como debo esperar 8 días a que me respondan de la embajada de Uzbekistan decido dejar la bici en casa de Iman y recorrer el resto de Iran en autobús. La primera ciudad que visito es Ispahan, una de las ciudades más bonitas de Irán y según dicen, del mundo entero (No han visto Santurtzi y su puerto marinero). La verdad que me hace mucha ilusión conocer esta ciudad porque entre otras cosas es la ciudad a la que llegaba el protagonista de El médico, libro que leí en mi primer viaje y que tantas veces me había imaginado. La verdad es que responde a las expectativas. En ella se encuentra la segunda plaza más grande del mundo, la plaza de Naqsh e Yahan con la mezquita del Iman Jomeini, la mezquita del jeque Loft Allah y el palacio de Ali Qapu. También cuenta con un rio que cruza la ciudad y multitud de puentes que unen ambos lados la ciudad y entre los que destaca el Si o sepol Brigde, un puente precioso y en el cual se reúne la gente una vez que atardece, para cenar, pasear o simplemente ver atardecer.











Isfahan es también importante por haber sido un destacado enclave en la ruta de la seda y como he dicho antes, por haber sido la ciudad donde el filósofo, médico, astrólogo y erudito Ibn Sina fundó sus universidades y pasó gran parte de su vida. Un par de noches las paso en casa de una amiga de Iman, pero su padre no me deja ni un segundo a solas (duerme junto a mí las dos noches y no puedo ni cagar a solas. Me imagino que tiene que ver con que sus dos hijas viven en casa y no quiere que se mancille su honor. Le ha dado igual que le diga que estoy casado y le haya enseñado mi foto, beso incluido con mi señora Jone). Así que con ese marcaje tan férreo, decido inventarme una excusa y pirarme a un hostel.

Qué libertad, por deus!!!! Disfruto de la ciudad y algo maravilloso sucede. Por casualidad doy con la escuela de Arte dramático de Ispahan justo cuando ensayan una obra de teatro. Veo el ensayo y cuando se enteran de mi presencia paran todo lo que están haciendo para hacerme mil preguntas. Por supuesto me piden que les haga “algo” (esto lo odiamos los actores/actrices, aunque parece que en Irán no tanto) y de repente ahí me veo en un escenario representando un fragmento del viaje a Itaca de Konstantin Kavafis. Terminamos el día dando una vuelta todos juntos y yéndome a tomar un café con uno de ellos. Hace varios día que ha empezado el Ramadán y la mayoría de los restaurantes están cerrados así que nos lleva un rato encontrar un sitio abierto que nos ponga los cafés aunque sea en plan take away.

De Isfahan marcho a Yazd. Otros 500km atravesando un desierto fabuloso (visto desde el autobús-). Se trata de una ciudad mucho más pequeña (400.000 habitantes frente a los casi 4 millones de Isfahan). Es una de las ciudades más calurosas del país pero también una de las más antiguas, ciudad estratégica en la ruta de la seda y con una arquitectura única en el mundo. Su zona antigua es un laberinto de calles estrechas y casas de adobe de una única planta entre las cuales decido perderme. También cuenta con la mezquita de los minaretes más altos del mundo persa, un museo del agua (un increíble laberinto subterráneo para llevar el agua a toda la ciudad) y el Templo del Fuego, uno de los monumentos que llevaba tiempo queriendo visitar, ya que en él se encuentra una llama de fuego que no se ha apagado desde el 470D.C. Se trata de un templo de la religión Zoroastra (seguidores de Zaratustra). A este se le considera el primer líder religioso que promulgaba el monoteísmo, en concreto a Ahura Mazda, el gran Dios. Debido a la expansión del islam esta religión se vio relegada a un segundo plano pero aún hoy día hay muchos seguidores zoroastrianos tanto en Persia como en la india, a los que se denomina parsis. El templo en sí no es nada espectacular pero me emociona visitarlo y contemplar esa llama con más de 1500 años de vida. Gora Zaratustra!! Adoraban el fuego y proclamaban que había tres formas de mejorarse a sí mismo y alcanzar la felicidad: Buenos pensamientos, buenos acciones, buenas palabras. No está mal no?





Abandono Yazd para dirigirme Shiraz, al Sur de Irán, otra de las ciudades que todo el mundo me recomienda fervientemente. El primer día visito la mezquita rosada (Nasir ol molk) y uno de los sitios más espectaculares que haya visto hasta ahora, el Mausoleo Shah Cheragh, lugar de peregrinación que permanece las 24 horas de todos los días del año abierto. El ambiente que se respira dentro es cautivador, totalmente diferente al resto de lugares sagrados que he visitado anteriormente. Es el tercer sitio más importante en Iran después del mausoleo de Mashad (donde pasaré antes de llegar a Turkmenistan) y el de Qom. En el mausoleo se haya una increíble mezquita con una cúpula en forma de huevo muy poco frecuente, la tumba del hermano del séptimo Iman, un mausoleo, una escuela teológica y más de cien estancias para los peregrinos (salas de reposo, enfermerias, oratorios, lavabos, …).

Esa noche descanso en un hostel y al día siguiente llamo a los tios de la amiga de Isfahan, que me había dado su teléfono. Resulta ser una familia bastante humilde que viven a las afueras de Shiraz. Me reciben estupendamente, me enseñan el barrio y cenamos en su casa unos deliciosos kebaps hechos en la barbacoa de su casa. A la noche llegan muchos amigos de su tio y de su sobrino. Avanzada la medianoche me voy con los amigos del primo a Shiraz. Vamos a comer helados y finalmente a un parque a cantar. Uno de ellos lleva una guitarra y cantan un montón de canciones iranies. Yo me sumo cantándoles un par de canciones que tengo en mi repertorio y que se empeñan en grabar (me querrán chantajear en un futuro??). Es una noche divertidísima rodeado de muy buena gente.

Al día siguiente me vienen a buscar nuevamente los amigos, junto con su padre y me llevan a Persépolis!!!! Me emociono muchísimo al saber que finalmente voy a visitar la ciudad fundada por Dario El Grande hace más de 2500 años. Fue la capital del primer gran imperio del mundo hasta que Alejandro el Magno la conquistó 200 años después, terminado el reinado de Xerxes I. El padre de estos chicos es zoroastriano (seguidor de Zaratrusta) y para visitar la necrópolis se viste con las ropas adecuadas. Finalmente me deja una chaqueta para darme una vuelta ya que dice que dice que ayuda a acercarse a los dioses. Que no sea por chilabas!! Esta familia es contraria al islam. Según dicen, todo lo que tenga que ver con lo árabe lo rechazan. Ellos son seguidores de la religión que predominaba en Persia antes de la expansión del islam (600 d.c). Los nombres de su familia son persas, no árabes, sus costumbres lo mismo. En este viaje hacia el sur de Iran me he encontrado con mucha gente que me trasmite su rechazo a todo lo que tenga que ver con el mundo árabe y se sienten orgullosos de haber conservado el idioma farsi, que aunque comparte el alfabeto arábigo, es un idioma totalmente diferente.





A la tarde me llevan a visitar Shiraz, el bazar, una ciudadela que se construyó en la antigüedad. Volvemos a su barrio y me convierto en la atracción del momento. Todos los vecinos vienen a verme, darme la mano, reírse al oírme chapurrear farsi,.. Un show que después de varias horas tenemos que cortar ya que debo hacer la maleta e ir a la estación de autobuses. Me espera un viaje de 12 horas para volver a Teheran. Me despido de todos ellos con una gran felicidad. En apenas dos días me he sentido tan querido, cuidado y bien atendido que abandono esta ciudad feliz por todo lo vivido en ella.

Regreso a Teherán y me hago el planning para estos días: Recoger el visado de Uzbekistan, solicitar el de Turkmenistan, cambiar la cadena a Polaris y arreglarla otras heridas del camino, comprar comida para el viaje, visitar lo más destacado de Teherán y publicar en el blog. Y aquí estoy!!! Yeahhh!!!!!

Creo que os he contado bastante fielmente mis días en Irán. Aún así, dejadme que os deje algunas impresiones más sobre mi estancia en el país persa:

  • El toroff es una de la cosas más extrañas y divertidas del país. Cuando vas a pagar algo en un restaurante, supermercado, tienda, taxi,.. ellos te van a decir que no, que estás invitado. Tú tienes que insistir en pagarles y ellos te van a insistir en lo contario. Tras 3 o 4 veces ellos te aceptan el dinero. No es que te quieran invitar, es su forma de hacer las cosas. Si te dicen que te invitan y les dices que ok y te vas, ellos saldrán detrás de ti y te dirán si no tienes dinero para pagar. Una vez nos pasó que uno nos invitó a desayunar a su casa y le dijimos que sí a la primera (deberíamos haberle dicho que no para que el nos volviese invitar y así 3 o 4 veces) y al rato nos dimos cuenta que no nos iba a preparar nada de nada, que había sido por torof, es decir, por educción.


  • De vacaciones creo que es un sitio ideal para visitar, pero para vivir ummmm…. Países musulmanes hay muchos en el mundo y en cada uno de ellos se vive de forma diferente la fe. Aquí en cambio la religión lo invade todo y no puedo estar más en contra ni del papel que le otorgan a la mujer ni de la relación que se establece entre hombres y mujeres. Lo se. Es cultura. Lo sé. La nuestra tiene también muchísimas sombras y mucho por mejorar. Pero yo, aquí, no me veo..


  • La gente en general está bastante contenta con el actual presidente Rojani, bastante más abierto que los anteriores y con ideas más modernas, aunque en general consideran que aún no es suficiente. La gran mayoría anhelan al último rey Mohammed Reza, quien fue echado por su pueblo tras la revolución de 1979. Lo que no sabían cuando aquello es que esa revolución popular se iba a convertir en la revolución que los islamistas iban a aprovechar para hacerla suya (Ayatola Jomeini a la cabeza) y cambiar poco a poco el rumbo del país. Cierto que con Mohammed Reza el pueblo persa contaba con mucha libertad (el pañuelo en las mujeres era opcional, se podía beber, había más libertad,..) pero también lo es que este rey se aferró en el poder gracias a varios golpes de estados que organizaron EEUU y Reino Unido en el país. Para devolverles el favor, tanto los recursos de hidrocarburos como los del ferrocarril o la tabacalera por ejemplo, siguieron siendo explotados por estos países extranjeros. Aún así, según me parece entenderles, mejor pobres que jodidos.


  • Prohibido totalmente el alcohol. No es como en Turquia que no te lo venden en restaurantes, bares,… pero lo puedes comprar en algunos supermercados o licorerías. No, en Irán a quien se le encuentra en posesión de alcohol, cárcel o multa. Así de divertido. Aún así, la gente consigue alcohol y lo beben en sus casas, en fiestas que se organizan de forma bastante discreta. Que no falte la fiesta, iraníes del mundo entero!! La verdad que son un pueblo que siempre están divirtiéndose, con muchísimo sentido del humor. Vamos, que te irías con ellos a una fiesta haya o no haya alcohol.


  • Sus alfombras son espectaculares (la pena que no me quepan en ninguna alforja), el té tiene mucha importancia en su día a día (Por favor, no digáis que os gusta el ice tea!!!) y sus gatos maúllan en persa. Obvio no?


  • Y por último, apagad los televisores, radios y cerrar los periódicos cuando ves una noticia de Irán. Hacen mucho mal. Mejod venid a verlo con vuestros propios ojos. Todo el mundo occidental metiendo miedo a sus ciudadanos/as acerca de Irán y no puede haber país más acogedor y educado que este. He comprobado que nos dan mil vueltas en seguridad ciudadana, humanidad, respeto al prójimo, educación… (Cuando pienso en la forma que sería recibido un Iraní que llega en bici a nuestro querido mundo desarrollado me dan ganas de llorar).

Aún me queda en Irán cerca de un mes pero siento que no tengo pulmones suficientes para agradecerles su cariño.


¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡MAMNOON PUEBLO PERSA!!!!!!!!!